Método · 8 min
Cómo evaluar una herramienta de IA en un equipo pequeño
Una demostración bien iluminada no es un criterio. Antes de pagar, conviene responder cinco preguntas por escrito.
1. Qué tarea cambia
Si no puedes nombrarla en una frase, todavía no hay caso de uso. “Ser más productivos” no cuenta.
2. Qué datos salen
Clientes, empleados, contratos. Si el archivo no puede salir del perímetro, la herramienta queda fuera aunque la interfaz guste.
3. Quién revisa
Un modelo puede redactar. Alguien con nombre y apellido debe poder rechazar el resultado.
4. Cómo se mide
Minutos, errores, quejas. Elige una métrica que ya exista. No inventes un KPI para justificar la compra.
5. Cuándo se apaga
Una fecha de corte convierte el entusiasmo en un experimento. Si no se cumple, se documenta y se cierra.